¿Cosméticos de origen natural o cosméticos sintéticos?

En los últimos años ha crecido enormemente la demanda, y por lo tanto también la oferta, de productos más saludables tanto para las personas como para el ambiente, sin embargo aún no existe una legislación clara respecto a las terminológías Bio, Natural, Eco y Orgánico

¿Y por qué es conveniente elegir productos naturales en vez de optar por los sintéticos?

En primer lugar, los productos de origen vegetal, al mantener una estructura similar a nuestra epidermis, se absorben y asimilan de un mejor modo que los productos artificiales. La cosmética natural y orgánica se caracteriza por la utilización de ingredientes de origen exclusivamente vegetal y por la no utilización de conservantes, colorantes ni perfumes sintéticos. Estas sustancias se evitan ya que, en el caso de los conservantes (parabenos), pueden provocar irritaciones en la piel y disminuir en el largo plazo la capacidad de la piel para regularse por sí misma. Los productos naturales, por el contrario, favorecen el equilibrio de la piel potenciando su función autoprotectora.

Los perfumes sintéticos, por su parte, son los primeros responsables del aumento de las alergias cutáneas en cada vez más personas. En cambio, al utilizar aceites esenciales provenientes de plantas aromáticas sin añadidos artificiales, además de tener una fragancia natural y agradable, este perfume actúa como conservante natural ayudando a preservar el producto de las bacterias. De esta manera, se evita el uso de conservantes sintéticos que pueden llegar a ser nocivos para la salud.

Weleda es una empresa internacional que transforma sustancias de la naturaleza, en su mayoría procedentes de cultivos orgánicos, biodinámicos y de recolección silvestre controlada, en cosméticos naturales que no están testeados en animales.

 

Instagram: @weledaarg

Una alternativa al plástico: Botellas reutilizables

Cuando compramos una botella de agua no pagamos sólo el contenido: el verdadero coste de estos envases de debe al plástico con que están fabricados.
Además, el impacto medioambiental de estas botellas para el medio ambiente es enorme.

La producción, llenado, etiquetado, transporte, almacenamiento y reciclaje constituyen las etapas más costosas de las botellas desde este punto de vista.

La gran mayoría de las botellas de plástico están hechas de polietileno (PET), producido a base de petróleo, la extracción del cual es una enorme fuente de emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la producción de plástico genera gases tóxicos que acaban emitiéndose a la atmósfera.

Según datos del Pacific Institute, durante la producción de una botella se consume hasta tres veces el volumen de agua de su contenido. Por otro lado, no todas las botellas son convenientemente recicladas: en Europa, cada año se reciclan unos 60 millones de botellas de plástico, aproximadamente la mitad del total de botellas que hay en circulación.

El resto acaba en los vertederos o en el mar, donde necesita unos 500 de años para descomponerse. La contaminación plástica de los océanos es uno de los problemas medioambientales más graves, ya que supone un serio peligro para la fauna marina y las aves.

Afortunadamente como sociedad cada vez estamos más conscientes de que nos urge un cambio en nuestros hábitos de consumo, y algunas empresas también lo saben y comienzan a ofrecernos alternativas más sustentables y saludables.

El poder de cambiar nuestra realidad está en cada una de las decisiones que tomamos cada día, decile no al plástico de un solo uso!

En la foto: Botella de hidratación Pura